Cómo saber qué técnica de reproducción asistida es mejor para ti.

Qué técnica de reproducción asistida es la más orientada a mis necesidades

El porcentaje de parejas que tienen problemas para tener un hijo de forma natural ronda el 15%. Estos problemas de fertilidad, en parte, se pueden solucionar con las técnicas de reproducción asistida, entre las que se encuentran la inseminación artificial, la fecundación in vitro y la donación de óvulos.

Cada uno tiene sus indicaciones y junto con tu equipo médico debes elegir la más adecuada para ti, en función de tus características y de tu estado.

Inseminación artificial

La inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida relativamente sencilla, en la que los espermatozoides previamente preparados en el laboratorio, se colocan en la cavidad uterina mediante un dispositivo especial guiados por ecografía en el momento cercano a la ovulación.

Aunque se puede realizar en un ciclo natural, hay mayor probabilidad de embarazo si se realiza en un ciclo de tratamiento con hormonas.

La eficacia de esta técnica también es mayor en mujeres de menor edad, por eso, en términos generales se desaconseja en mayores de 35-37 años.

Para poder hacer una inseminación artificial, tanto conyugal como de donante, se necesita que la mujer cumpla dos requisitos fundamentales: tener las trompas permeables y ser capaz de ovular, ya sea de forma espontánea o con medicación hormonal. Además, es necesario que el semen tenga una buena calidad.

Indicaciones de esta técnica de reproducción asistida

Dificultades para mantener relaciones sexuales completas como pueden ser los casos de eyaculación retrógrada, disfunción eréctil, eyaculación precoz, etc.

Alteraciones de grado leve o moderado en algunos parámetros de calidad del esperma como la movilidad, morfología o concentración de los espermatozoides en el semen.

Alteraciones del ciclo ovárico como irregularidades de la ovulación.

Factor cervical o anomalías en el cuello del útero que compliquen el paso de los espermatozoides de la vagina al útero. Endometriosis leve o moderada.

Esterilidad de origen desconocido (EOD).

Mujeres sin pareja masculina o parejas de mujeres, en ambos casos, utilizaríamos un banco de semen.

Fecundación in vitro

Por su parte, la fecundación in vitro (FIV) es un procedimiento terapéutico de reproducción asistida en el cual la fecundación (unión del óvulo con un espermatozoide) se lleva a cabo en el laboratorio en vez de en las trompas de Falopio.

Posteriormente los embriones obtenidos se implantan en el útero de la paciente.

La inseminación de los ovocitos puede llevarse a cabo mediante técnica de FIV convencional o mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), que consiste en la selección de un espermatozoide de gran calidad que se introduce directamente en el óvulo mediante una microinyección para facilitar la fecundación. Consta de cinco fases principales: estimulación ovárica controlada, extracción y fecundación de ovocitos, cultivo y selección de embriones y transferencia embrionaria.

¿Cuándo realizar una FIV?

Entre las indicaciones para realizar una  fecundación in vitro tendríamos: fallo de técnicas previas como inseminación artificial, edad materna avanzada, obstrucción tubárica bilateral, endometriosis, factor masculino, tiempo de búsqueda de gestación prolongado.

En algunas parejas portadoras o afectas de una determinada enfermedad genética o cromosómica, con antecedentes de abortos de repetición, sospecha de fallo de implantación, edad materna avanzada, entre otros, estaría indicado hacer un tratamiento de fecundación in vitro asociado al diagnóstico genético preimplantacional.

El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) es una novedosa técnica que permite la selección de embriones provenientes de ciclos de reproducción asistida libres de una determinada anomalía genética o cromosómica, antes de ser transferidos al útero materno, con lo cual logramos aumentar las probabilidades de gestación y recién nacido sano.

La ovodonación

Cuando las técnicas antes mencionadas han fallado, bien sea por poco número de óvulos o mala calidad ovocitaria o embrionaria debido generalmente a edad materna avanzada, o en pacientes portadoras de una alteración genética o cromosómica no susceptible de DGP, contamos con la ovodonación como técnica alternativa.

Las donantes incluidas en los programas de donación de óvulos son siempre sometidas previamente a un reconocimiento médico, con inclusión en el historial de sus antecedentes personales y familiares para detectar el posible riesgo de padecer enfermedades congénitas hereditarias o infecciosas transmisibles que puedan dar lugar a riesgo grave para la posible descendencia.

Una vez admitida la donante, habrá de someterse a un tratamiento hormonal de estimulación ovárica para intentar conseguir la producción de múltiples folículos que permitan la recogida de un número considerable de óvulos.

Los óvulos se extraen de los ovarios de la mujer mediante la punción de los folículos. Esta intervención se controla mediante ecografía y se suele realizar bajo anestesia. A continuación se preparan y clasifican en el laboratorio los óvulos y se fecundan con el semen de la pareja o con un banco si está indicado, posteriormente se transfieren los embriones al útero de la mujer receptora, con tasas de gestación que pueden llegar hasta el 95%.

¿Qué es la reserva ovárica?

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