¿Qué significa embriones de buena calidad?

Embriones de buena calidad
A menudo los especialistas en Reproducción  Asistida se refieren a la calidad de los embriones como un factor determinante a la hora de conseguir un embarazo.

¿Qué es la calidad embrionaria?

La calidad embrionaria atiende a la necesidad de graduar los embriones en base a lo que se puede observar en ellos. Existen diferentes clasificaciones embrionarias propuestas por distintas sociedades científicas y cada laboratorio utiliza aquella con el que mejor lleve a cabo sus procedimientos.

Los embriones generados en el laboratorio de Reproducción Asistida son observados durante su desarrollo (de 2 a 6 o 7 días tras la fecundación).

Este seguimiento realizado por los embriólogos ofrece mucha información con respecto al número de divisiones, la velocidad de las mismas, el porcentaje de fragmentación embrionaria generada en cada división, la simetría de las blastómeras embrionarias, etc.

Todas estas características son importantes y en conjunto permiten una graduación de los embriones en calidades.

Se entiende que la calidad embrionaria está relacionada con el poder implantatorio de ese embrión, de tal forma que un embrión de buena calidad  a priori tendría una mayor probabilidad de éxito  que uno de peor calidad. Por supuesto, esto no significa que con embriones de buena calidad siempre se consiga el embarazo ni tampoco que no se consiga con un embrión con peor calificación.

Valoraciones del embrión

Existen distintas valoraciones que pueden ofrecer información con respecto a la calidad de un embrión:

Valoración morfológica del embrión:

Sin duda es el método de clasificación más ampliamente extendido en los laboratorios de embriología. Consiste en la observación de los embriones cada día del desarrollo.

Se valora el número de células, el grado de fragmentación, la simetría celular, la presencia de células multinucleadas, vacuolas, etc.

Existen estudios que han relacionado un determinado número de células en cada día de desarrollo embrionario con una mejor calidad, por ejemplo: un embrión óptimo de dos días debería tener 4 células, mientras que si fuera de tres días lo ideal serían 8 células, etc.

Es necesario tener en cuenta que lo embriones no detienen su desarrollo y que, por lo tanto, según el número de horas que hayan trascurrido tras la fecundación y cuando sean valorados este número celular puede cambiar sin que esto suponga una peor calidad.

La fragmentación es un dato muy relevante y que también se ha relacionado con menores tasas de obtención de blastocistos y de gestación. Los embriones cuando se dividen pueden hacerlo produciéndose fragmentos citoplasmáticos o no. Estos fragmentos contendrían material metabólico importante para las células y, por lo tanto, el embrión en conjunto estaría perdiendo potencial.

La simetría celular es otro dato que el embriólogo considera ya que si existe una gran diferencia en tamaño entre dos células en un mismo embrión probablemente una de ellas contenga menor cantidad de material citoplasmático necesario para las divisiones celulares que tenga que realizar en el futuro y, entonces, su desarrollo puede verse comprometido.

Valoración Morfo cinética:

Desde hace unos años gracias a la introducción en los laboratorios de Reproducción Asistida de los incubadores “Time Lapse”. Es posible realizar un seguimiento continuado del desarrollo embrionario de forma que la cinética del desarrollo que antes no se podía conocer actualmente es capturado y nos permite seleccionar a un embrión no solo por su apariencia morfológica sino también por su cinética.

Otros métodos de selección embrionaria

Existen otros métodos de selección que suponen técnicas y aparataje que habitualmente no se encuentra en los laboratorios.

Este es el caso de lo que denominamos las “omicas” (metabolómica, proteómica, etc.) Se trata, por ejemplo, de medir el medio de cultivo donde se desarrolla un embrión y cuantificar que metabolito/os produce o consume a fin de seleccionar el que tenga mayor poder implantatorio.

Existen algunos estudios que afirman que los embriones con un determinado perfil de consumo o producción tienen mayores tasas. Pero este método no está estandarizado y es necesario realizar muchas más determinaciones hasta que seamos capaces de clasificar y selecciona el mejor embrión mediante este tipo de aproximación.

La calidad embrionaria también es importante con respecto a las técnicas que se pueden realizar con los embriones, por ejemplo, un embrión de mala calidad tiene peor tasa de supervivencia tras la congelación/descongelación que uno de calidad óptima. De igual manera, embriones muy fragmentados no son buenos candidatos para realizar biopsia de blastómeras para diagnóstico genético preimplantacional.embriones-buena-calidad.

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