Diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro

Validado por Carlota Ruesta

¿Conoces las diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro? ¿Qué método es mejor? ¿A cuál me someto? ¿Con cuál tendré más posibilidades de éxito? La mayoría de las parejas que emprenden el camino de la reproducción asistida se hacen estas preguntas, ya que son, básicamente, las dos opciones que se les presentan para conseguir la ansiada gestación.

Es necesario que apuntes las diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro y así escoger la más adecuada para ti.

Lo primero que debes saber es que, aunque el objetivo final de ambas técnicas es el mismo, el embarazo, existen muchas diferencias entre un método y otro,  respecto a los casos en los que están indicados pero también en cuanto al procedimiento.

La decisión de cuál es la más indicada para ti la debe tomar el médico especialista en reproducción asistida, quién, tras un estudio previo, y teniendo en cuenta tus características concretas y de tu pareja, y valorando cuestiones como tu edad o el tiempo que lleváis intentando conseguir el embarazo, recomendará uno u otro tratamiento.

No obstante, es importante que conozcas en qué consiste cada uno de los tratamientos y cuáles son las diferencias entre ambos.

Diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro

Inseminación artificial

Una vez seleccionados los espermatozoides más rápidos o con mayor capacidad fecundante y coincidiendo con el momento de la ovulación de la mujer, la inseminación artificial  consiste en introduccir el semen directamente en el cuello del útero, sustituyendo así, el coito por una técnica artificial. A partir de ahí, el proceso de fecundación, implantación, etc. se desarrolla de forma natural dentro del cuerpo femenino.

Características de la técnica de inseminación artificial

  • No se necesita extraer los óvulos y el proceso de introducción de los espermatozoides en el útero no dura más de 5 minutos.
  • Su coste es mucho menor que el de la FIV
  • Aunque cada caso es distinto, se suele recomendar un máximo de 4 intentos.

Fecundación in vitro

Para llevar a cabo la fecundación in vitro, primero se extraen los óvulos después de la ovulación mediante una intervención sencilla que se realiza en quirófano y con sedación.

Después, se identifican los óvulos que tienen unas mejores características y una vez seleccionados los de mejor calidad, se juntan con el semen en el laboratorio.

El paso final es la transferencia de embriones, que se lleva a cabo entre los días 3-5 de la fecundación.

Estimulación ovárica: diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro

Te sometas a una u otra técnica, ambas tienen una fase en común por la que tienes que pasar, la estimulación ovárica, que consiste en la administración de medicación destinada a preparar el ovario para que produzca óvulos de calidad.

Entre las diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro con respecto a la estimulación ovárica es que, en el caso de la inseminación artificial esta estimulación es mínima, es decir, la dosis de medicación es menor, ya que se trata de optimizar el funcionamiento del ovario, pero evitando la posibilidad de un embarazo múltiple.

Mientras que en En la FIV la estimulación ovárica es mayor, pues el objetivo en este caso es conseguir un número de óvulos adecuados.

¿Qué técnica es la más adecuada?

  • Generalmente, la inseminación artificial está indicada en parejas con problemas de fertilidad muy concretos, preferiblemente jóvenes (no se recomienda para mujeres mayores de 35-37 años), que lleven menos de tres años buscando el embarazo y que cumplan algunos requisitos, como unas trompas de Falopio permeables y unos valores de semen normales.
  • En el caso de la FIV, ofrece más opciones en los casos de problemas serios tanto de infertilidad femenina (por ejemplo, no es necesario que las trompas de Falopio sean permeables) como problemas de infertilidad masculina

Asimismo,  con la FIV se puede llevar un seguimiento directo de todo el proceso, y se puede ver en el laboratorio, la calidad de los óvulos, la tasa de fecundación y la calidad de los embriones, algo que no es posible en el caso de la inseminación artificial.

También, y debido a este estrecho seguimiento, esta técnica hace posible que en algunos casos se puedan detectar las causas de la esterilidad. Otras diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro:

  • Mientras que en la inseminación artificial los óvulos tienen que ser de la mujer, la FIV se puede llevar a cabo con óvulos procedentes de una donante.
  • En cuanto al semen, en ambos técnicas puede ser de la pareja o proceder de una donante.
  • El coste de la FIV es muy superior al de la inseminación artificial, ya que es necesario pasar por el quirófano para hacer la extracción de óvulos.

¿Qué tratamiento tiene mejores resultados?

En cuanto a las tasas de éxito, sin duda la ganadora es la FIV, ya que se estima que se consigue el embarazo en hasta el 60% de los casos, frente al aproximadamente 20% de la inseminación artificial.

Cómo interpretar los datos de una inseminación artificial o una FIV

Cómo interpretar los datos de una inseminación artificial o una FIV