FIV con Diagnóstico Genético Preimplantacional

FIV con un paso más

Entre las técnicas de reproducción asistida, la fecundación in vitro (FIV) es la técnica más utilizada, especialmente en las parejas que tienen problemas de fertilidad y que ya se han sometido sin éxito a varios ciclos de inseminación artificial, en los casos de endometriosis, obstrucción de las trompas de Falopio, baja reserva ovárica o cuando la concentración y la motilidad de los espermatozoides está disminuida.

Fases de la FIV

En la FIV la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide se hace en el laboratorio, siguiendo varias fases:

  • Estimulación ovárica: se administra una medicación hormonal inyectable para promover el desarrollo los óvulos reclutados en ese ciclo.
  • Extracción de óvulos o punción folicular: el especialista utiliza una fina aguja para extraer los óvulos antes de que sean liberados mediante la ovulación.
  • Cultivo y fecundación: los óvulos extraídos son fecundados por espermatozoides de la pareja o de un banco de semen y se inicia un proceso de cultivo en el laboratorio para que alcancen un estado preembrionario.
  • Transferencia: los embriones se transfieren al útero a través de un catéter en un procedimiento que es rápido e indoloro.

Se añade una nueva fase

A este proceso se le puede añadir otra fase, que es la del diagnóstico o screening genético preimplantacional, una técnica que permite detectar anomalías genéticas o cromosómicas en los embriones antes de su transferencia al útero con el fin de disminuir el riesgo de tener un recién nacido con una enfermedad cromosómica o abortos espontáneos.

¿Cuándo está recomendado el diagnóstico genético preimplantacional?

El diagnóstico genético preimplantacional está recomendado en las parejas en las que uno de sus miembros es portador de alguna alteración cromosómicas o enfermedad genética hereditaria, personas con problemas de fertilidad en las que han fracasado tanto la FIV convencional como otras técnicas de reproducción asistida y, en general, en mujeres mayores de 40 años que quieren prevenir posibles alteraciones en su futuro hijo o han tenido abortos de repetición.

El proceso del diagnóstico

El proceso de diagnóstico genético preimplantacional consiste en la extracción y análisis de una o varias células de los embriones en cultivo. La extracción se realiza al tercer  o quinto día del cultivo, y no interfiere en su evolución posterior. El análisis de las células extraídas se puede hacer con distintas técnicas que permiten comprobar la presencia de mutaciones o alteraciones en el material genético.

Gracias a este análisis se podrán descartar los embriones con alteraciones cromosómicas e implantar en el útero solo los que sean sanos y tengan más probabilidades de conseguir un embarazo.

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