Ciclo de inseminación artificial

La inseminación artificial

La inseminación artificial es una de las técnicas de reproducción asistida más utilizadas en las parejas con problemas de fertilidad.

Se trata de un método sencillo, seguro e indoloro mediante el cual los espermatozoides se introducen directamente en el útero para que inicien su viaje a las trompas de Falopio, donde podrán fecundar el óvulo. De esta manera, el recorrido hasta el óvulo es más corto y el espermatozoide puede sortear cualquier obstáculo que pueda encontrar en su camino (como es el caso del cuello del útero).

La inseminación artificial está especialmente indicada en las parejas que llevan poco tiempo intentando embarazo o en las que la mujer tiene problemas de ovulación o endometriosis.

Acudir a un centro de reproducción asistida

De cualquier manera, ante un problema de fertilidad el primer paso es acudir a un centro especializado y ponerse en manos de expertos en fertilidad y reproducción asistida para que puedan valorar nuestro caso, realizar las pruebas que sean necesarias y determinar cuáles son las opciones que tenemos para cumplir el sueño de tener un hijo.

El ciclo de inseminación:

Si el especialista te recomienda la inseminación artificial, tendrás que iniciar un  ‘ciclo de inseminación’, que consta de diversas fases:

  • Estimulación ovárica:

El especialista te prescribirá medicación específica para conseguir un desarrollo de varios folículos controlado por mediante ecografía y niveles de estradiol en sangre. Se inicia entre el 1 y 3º día de la regla previa ecografía inicial.

Los controles se individualizan según la respuesta de tu ovario. Si la inseminación se va a realizar con semen de tu pareja, se le pedirá una muestra que será ‘lavada y centrifugada’ en el laboratorio para eliminar residuos y seleccionar los mejores espermatozoide, que tendrán más probabilidades de llegar hasta el óvulo y fecundarlo. En el caso de que no tengas pareja, puedes recurrir al Banco de Semen de nuestro centro de reproducción asistida.

  • Inducción de la ovulación

Gracias a la estimulación ovárica el folículo que contiene el óvulo madura va creciendo, cuando en la ecografía el ginecólogo especialista ve que alcanza un tamaño entorno a los 18-20 mm el folículo de mayor tamaño de los que se han desarrollado te autoadministras una medicación que ayuda a finalizar la maduración del ovocito que se encuentra en el interior del folículo y a que se ovule entorno a las 36 horas que es cuando se programa la inseminación.

  • Inseminación

Una vez determinado el momento de la ovulación, se introducen los espermatozoides previamente procesados (capacitación del semen) en el útero con mediante una pequeña cánula (tubo fino). La inseminación es indolora y se realiza en la consulta del especialista sin necesidad de anestesia. Tras este procedimiento se pueden retomar las actividades diarias con normalidad.

  • Soporte de la fase lútea

Tras la inseminación te pondrás diariamente unos óvulos con progesterona que es una hormona necesaria para ayudarte a mantener el embarazo.

  • Prueba de embarazo

A los 15 días de la inseminación, aproximadamente, tendrás que hacerte una prueba de embarazo para comprobar si la inseminación ha funcionado.

El éxito de la inseminación artificial depende de muchos factores, como la edad, el recuento y calidad de espermatozoides, si existe alguna enfermedad que altera el proceso de ovulación o que obstruye las trompas de Falopio.

El número de ciclos de inseminación artificial que se pueden realizar es variable y depende de cada caso pero está entorno a 4. Sin embargo, es fundamental ponerse en manos de especialistas en reproducción asistida que puedan valorar si es la técnica más indicada para nosotro

¿En qué consiste la inseminación artificial?

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