Problemas de fertilidad tras el primer hijo

Problemas de fertilidad tras el primer hijo

No hay que pensar que por haber tenido ya un hijo no puedan existir problemas de fertilidad en uno o los dos miembros de la pareja.

La situación de infertilidad secundaria se da cuando una pareja ha tenido un hijo previamente y ha tratado infructuosamente de lograr un nuevo embarazo tras mantener relaciones sexuales regularmente durante más de un año.

Ser madre por segunda vez

No hay que pensar, por tanto, que el hecho de haber tenido un hijo, asegura la condición de fertilidad, tanto en el hombre como en la mujer.

Sin embargo, son muchas las parejas que aún deseando tener un segundo hijo, asumen la posibilidad de que éste no llegue por problema de fertilidad, considerándolo un hecho de normal y resignándose a no tener más hijos.

Problemas de fertilidad y cambios de hábitos

Hay que saber que tanto determinados cambios en los hábitos de vida, como numerosas patologías que ocurren después de haber tenido el primer hijo, pueden comprometer la calidad seminal y la ovocitaria hasta el punto de impedir la fecundación y, por tanto, el inicio de un nuevo embarazo.

Lo que estas parejas deberían plantearse es que cuando esto ocurre, lo importante es pensar que puede haber surgido un problema de fertilidad y ponerse en manos de un experto para tratar de determinar su causa y tratarla de forma adecuada para revertir la situación.

Técnicas de reproducción asistida

Además, en muchos casos será posible obtener el embarazo deseado mediante técnicas de reproducción asistida con los espermatozoides y los óvulos de la pareja o, en última instancia, con la donación de semen cuando es el hombre el que tiene el problema; de óvulos, en el caso de la mujer; o de embriones, si son los dos miembros de la pareja los que resultan infértiles.

En muchos casos será posible obtener el embarazo deseado mediante técnicas de reproducción asistida

Con este fin, siempre que una pareja que ya ha tenido un hijo acude a un centro de reproducción asistida, se realizan tanto al hombre como a la mujer las pruebas de fertilidad. Se trata de determinar si uno de ellos o los dos presenta una situación de infertilidad.

Posibles causas de la infertilidad

De ser así, habrá entonces que profundizar en el estudio personalizado para determinar cuál es la causa que genera esa situación que afecta a uno o los dos miembros de la pareja.

En el caso del hombre, las causas pueden ser múltiples:

  • Eyaculación retrógrada.
  • Trastornos hormonales.
  • Procesos infecciosos en los genitales.
  • Consumo de determinados medicamentos.
  • Hábitos tóxicos como el tabaquismo o el alcohol.
  • Enfermedades como la diabetes.
  • La exposición profesional a sustancias tóxicas para los testículos (plomo, cadmio o manganeso), etc.

En la mujer, además de los hábitos tóxicos o el consumo de ciertos medicamentos, son numerosas las enfermedades ginecológicas que pueden afectar a la fertilidad:

  • Endometriosis.
  • Problemas ovulatorios.
  • Alteraciones hormonales.
  • Adherencias.
  • Pólipos en el útero.
  • Infecciones genitourinarias, etc.

Lo cierto es que en torno al 60% de las parejas que acuden a un centro de reproducción asistida presentan problemas de infertilidad.

Aún así, conviene señalar que en un 10% de los casos no se llega a identificar la causa y por tanto habrán de someterse a técnicas de reproducción asistida para lograr el embarazo.

En otros casos, sin embargo, el tratamiento de la causa de infertilidad puede hacer que la gestación se logre mediante métodos naturales.

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